En medio de la crisis económica, se reúne el G-20

martes 31 de marzo de 2009


Por Javier Arevalo Rendall


El próximo jueves 2 de Abril la capital del Reino Unido se pondrá de punta en blanco para recibir a los líderes del G-20, aquellos que según los organizadores son los “mas poderosos del mundo” y que tienen el poder de cambiar el destino mundial. El objetivo más sobresaliente de la reunión es el de contribuir a la recuperación económica global, algo que, dada la predisposición de los mandatarios asistentes y la seriedad de las circunstancias, según las mentes detrás del evento tiene todas las posibilidades de pasar.

Como si tamañas expectativas no fueran demasiado, el premier británico Gordon Brown también confía en que una Cumbre exitosa se traduzca en un empujoncito en las encuestas, en las que el laborismo no para de perder terreno.

El G-20, o “Grupo de los 20” no es muy diferente a otras alianzas multinacionales concebidas a la hora de palear una crisis. Así como el G-7 –un grupo de los países industrializados más poderosos- nació de las crisis del petróleo y ecológicas de los ’70 y ’80, la gran crisis que sacudió a los países asiáticos en los ’90 planteó la necesidad de una plataforma de debate que incluyera a un abanico de países más amplios y la subsecuente creación del G-20. El grupo tuvo su primera reunión oficial en 1999, y la presidencia de la organización rota anualmente.

Aunque el apelativo hable de 20, los países miembros del grupo son 19: Alemania, Arabia Saudita, Argentina, Australia, Brasil, Canadá, China, Corea del Sur, Francia, India, Indonesia, Italia, Japón, México, Rusia, Sudáfrica, Turquía, los Estados Unidos y el Reino Unido. El vigésimo miembro es la Unión Europea, que es representada por el país que sea presidente al momento de celebrar la reunión. En este caso, la República Checa.

Sin embargo, lo especial de las circunstancias han hecho que la lista de asistentes siga ampliándose, y aunque originalmente las reuniones del grupo fueron pensados solo para los ministros de economía de las diferentes naciones, en esta oportunidad los primeros mandatarios –y mandatarias- dirán “presente” también, escoltados por los banqueros más importantes de cada país. Además, Londres tendrá un par de invitados especiales mas: Tailandia, como miembro de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático –ASEAN, en inglés- y Etiopia, como presidente del Nepad –Nueva Asociación para el Crecimiento de África-, el Secretario General de la ONU, Ban Ki-Moon, y José Manuel Barroso, el presidente de la Comisión Europea. Debido al alargue de la lista de invitados, la reunión del jueves tiene el nombre oficial de “La Cumbre de Londres.”

Los objetivos de la Cumbre son simples, aunque no por ello faltos de ambición: la toma de “cualquier medida necesaria” para estabilizar los mercados financieros y ayudar a familias y empresas a salir de la recesión; la reforma y fortalecimiento del sistema económico global para recuperar la confianza perdida; y la puesta en marcha de la economía para un “crecimiento sustentable.”

En cuanto a la posición oficial argentina, el canciller Jorge Taiana dijo que lo que se tratará es de “fundar las bases de un nuevo orden internacional”, ya que la ineficacia de prevenir y soportar la crisis de las instituciones existentes es “clara para todos.”

Sin embargo, el hecho de que los objetivos sean ambiciosos no significa que tienen que fallar. Según analistas económicos, esta bien podría ser una oportunidad como la de la Reunión de Bretton Woods en 1944, en la que los presidentes del grupo de naciones victoriosas se reunieron al termino de la segunda guerra mundial y, con la creación del FMI, asentaron las bases de “30 años de prosperidad y crecimiento, basadas en la cooperación económica internacional.”

Los mismos analistas sostienen que el mayor desafío en este caso no es el de recuperar la economía y ponerla en el camino del desarrollo, sino la de la creación de una “nueva era” en las sociedades económicas internacionales. La idea es, básicamente, un nuevo trato en el que “todos los países se jueguen por igual y vean los beneficios por igual.”

En su visita a España, y en vistas a la reunión del jueves próximo, Cristina Fernández de Kirchner dijo que es “absolutamente esencial la reforma de las instituciones financieras multilaterales”, y que la crisis actual no es solo económica, sino “profundamente política”, y que lo que se necesita es un “modelo de capitalismo diferente, en el que el énfasis esté en la producción y el trabajo, y no en la especulación financiera.”

Como el tiempo del que dispondrán los asistentes no será demasiado, los puntos más importantes de la cumbre ya han sido discutidos. A principios del mes, hubo una reunión en Horsham, un pueblo al sur de la capital británica, a la que asistieron los ministros de economía de los países miembros. Al final de la reunión, se emitió un comunicado oficial en el que los miembros se comprometían a “luchar contra todas las formas de proteccionismo y a la mantención del libre mercado y la inversión.” Lo que se hará el jueves será, mayormente, una discusión y firma de tratados ya labrados.

Luego de su llegada a la capital británica, y como miembro del G-20, Cristina Kirchner irá al Palacio de Buckingham el día miércoles a las seis de la tarde para una recepción oficial por invitación de la Reina Isabel. Luego de rozarse con la realeza cenará, con el resto del contingente, con Gordon Brown en su residencia de Downing Street al número 10. Los ministros y banqueros, por su parte, serán agasajados en el museo Tate Modern por Alistair Darling, el ministro de economía británico.

El gran día, el jueves, la conferencia tendrá lugar en el Centro ExCel, en el este de Londres. A eso de las 8.00 am se espera que los lideres empiecen a llegar, y luego se les servirá un desayuno a ellos y otro a los ministros de economía y los banqueros. Luego del mismo habrá un plenario, de una duración aproximada de tres horas, que será seguido de un almuerzo “de trabajo” para los mandatarios, y otro para los ministros y banqueros. Después de la comida, la sobremesa será un segundo plenario, seguido de una conferencia de prensa final de parte del primer ministro británico, alrededor de las 4 de la tarde.

El día viernes, después de la vorágine de la cumbre, Cristina dará una conferencia en la prestigiosa Escuela de Economía de Londres –LSE- intitulada: “La crisis global: una perspectiva latinoamericana.”